Eduardo Naranjo

De muy temprana vocación, magníficamente dotado para el arte, imaginativo, Eduardo naranjo (Monesterio -Badajoz-, 1944), merece considerarse nuestro máximo representante del realismo mágico onírico actual, jamás exento de enorme verismo, belleza y poesía. No en vano, en 1979 y tras su sonada exposición en Biosca, los relacionados con el universo de nuestra cultura le eligieron “Mejor Artista Plástico del año en B y N”, y su retrospectiva de 1993 en el Centro Cultural de la Villa Madrileña fue visitada por casi doscientas cincuenta mil personas de diversas nacionalidades. En 1981, con su participación en el libro Constitución Española, 1978, reanuda su labor de grabador que, desde entonces, alterna con la de la pintura. Entre los numerosos grabados por él después realizados, caben destacar los siete de El Génesis (1983-85) y los trece sobre el libro Poeta en Nueva York de F.G. Lorca, conocidos éstos en medio mundo. Siempre polifacético, colaboró asimismo en el teatro: en La casa de Bernarda Alba de Lorca, junto a José Carlos Plaza, en El Español, y en Hazme de la Noche un Cuento, del extremeño Jorge Márquez, bajo la sabia dirección de Manuel collado, en el teatro Bellas Artes de nuestra capital. Artista al margen de las modas y de escasísimas muestras personales -sí presente, en cambio, en innumerables colectivas junto a los otros grandes contemporáneos-, es, aun así, de los más prestigiosos y cotizados, pues sentó cátedra en cada una de éstas suyas celebradas hasta hoy. Desde las primeras realistas en Loring (Madrid, 1971 y 1972); la mencionada en Biosca (1979); aquella antológica de 1980 en la Galería Punto (Valencia) y después en Cáceres y Badajoz; la del Centro Cultural de La Villa de Madrid en 1993 (también llevadas a Badajoz y Cáceres); o más recientes, en Leandro Navarro (Madrid, 1999), y las que recorrieron las distintas ciudades de Galicia en el 2000, y en 2002, Córdoba (Salas de Caja Sur), Sevilla (Iglesia de San Hermenegildo) y Badajoz (Museo de Bellas Artes). Es mucho lo escrito sobre Naranjo y su obra, en prosa y en verso. Existe ya en torno a ella una amplísima bibliografía y gama de conferencias pronunciadas; en ambos casos, no en pocos idiomas. Incluso, como curiosidad, decir que en años atrás se publicaron libros dedicados a nuestro autor en China y Taiwan, lo cual no es de extrañar, sino sintomático de la emotividad que se desprende de cuanto brota de su alma y de sus manos: su mejor valida

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